30.03.2024
Cierro los ojos y escucho las aves nocturnas por el ventanal Me arde la piel como fuego en primavera pero por dentro estoy congelada Pocos sabemos pasar la vigilia soñando despiertos Columpiados en vagos recuerdos de aquello que fuimos y nunca seremos Los labios secos y la noche serena acunan tu alma para que te adormezcas No hay pastilla que anestesie el espectro del dolor que no sea el péndulo danzando en el corazón Pocos sabemos pasar la vigilia soñando despiertos No temas mis lágrimas que ahora tan solo son escarcha Tengo mis manos ardiendo porque aunque sean de puro fuego mi alma por dentro está fría como un templo Dicen que somos pocos los que sabemos pasar la vigilia soñando despiertos.
