19 febrero 2020

Puede que no sea un hombre leal a mis creencias, no obstante defiendo a toda costa mis carencias.

En la pesadumbre del la notoriedad diaria me sumerjo en un espejo de autocompadecencia que me hace sentir un tanto apesadumbrado y alentado a avanzar.

Como aderezar de forma agridulce un destello de la vida.
Escribiendo y hablando sólo para aquel que desee escucharte o aunque sea, se tome la molestia de leer el último tramo de este episodio llamado costumbre.

Entradas populares