2017 - 2018

— Disculpe, disculpe, míreme, preste atención insolente despojo en estado de putrefacción. Guarde silencio pues son más de las doce y el polvo de las tumbas se disipa despacio con el suave suspiro de la noche.

El manto negro se cierne sobre nosotros como la macabra llamada de la despedida.
Escuche los susurros taciturnos de la velada pétrea besada por la muerte, la muerte del hoy, la muerte del después, la muerte del ahora.
No son más que efímeros mamíferos, no tema, las criaturas de la bruma despejan las ideas que revolotean inquietas algunas pequeñas mentes con el propósito de retorcer.
Ay, escúcheme y guarde silencio. Mi alma vaga vieja y ancianas mis palabras se precipitan por este desesperado acto de recuperar algo de atención y sentirme escuchado. ¡Ay! ¡Cuánto fui y qué poco soy ahora! ¡Corra por favor antes de que la noche también le alcance a usted!

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